Cómo hablar con su hijo sobre las drogas.


Cuando los niños no se sienten cómodos hablando con sus padres, buscan las respuesta en otras fuentes,  los niños que no están bien informados se exponen mucho más a participar en comportamientos inseguros y a experimentar con las drogas. Usted es un ejemplo para su hijo, y su forma de enfocar el consumo del alcohol, el tabaco y las drogas puede influir considerablemente sobre lo que piensa su hijo. Entonces haga que el tema de las drogas forme parte de sus conversaciones sobre la salud general y la seguridad.

 

 En la etapa preescolar hasta los 7 años:  Saque partido de los momentos de enseñanza. Si ven a un personaje en el cine o en la televisión con un cigarrillo, hable con su hijo sobre el hábito de fumar, la adicción a la nicotina y qué hace el tabaco en el cuerpo de una persona. Mantenga un tono tranquilo en la conversación y utilice términos que su hijo pueda entender sobre los efectos de las drogas.

Entre los 8 y los 12 años: Empezar a dialogar en esta etapa ayuda a mantener la puerta abierta cuando crezcan y se sientan menos inclinados a compartir sus opiniones y sentimientos con sus padres. Hay que mostrarle a su hijo que lo está escuchando y que está prestando toda su atención a sus dudas y preguntas. Las noticias, como por ejemplo  el uso de esteroides en el deporte profesional, puede ser una buena oportunidad para iniciar conversaciones informarles sobre este tema. Utilice esas conversaciones para proporcionar información a su hijo sobre los riesgos de las drogas.

Entre los 13 y los 17 años: Es muy probable que los chicos de esta edad conozcan a otros que consumen alcohol y/o drogas y que tengan amigos que ya conducen coches.  Es posible que su hijo le haga preguntas más específicas, utilice estas conversaciones no solo para entender las opiniones y sentimientos se su hijo, sino también para hablarle sobre los peligros de conducir bajo los efectos de las drogas o el alcohol. Es importante que conozca a los amigos de su hijo y a sus padres. Involúcrese en la vida de su hijo. Convierta el hecho de conversar con su hijo en una parte regular del día a día.